Resaltes tipográficos


De todos es sabido que en los textos informáticos contamos con la cursiva para señalar —entre otras cosas— el título de los libros, el nombre de los periódicos, de las películas y de las obras de arte en general. Por tanto, no debemos escribir los títulos de los libros entre comillas porque estas sirven solo para destacar los rótulos de los artículos o capítulos. Si se escriben en cursiva no se deben entrecomillar ni marcarlos a la vez con cursiva y comillas.

Resaltes tipográficos

Imagen: feverblue

Ejemplos incorrectos:

  • ¿Todavía no has leído “La montaña mágica” de Thomas Mann?
  • Acabo de leer “El arte de la seducción” de Robert Greene y me han recomendado que no me olvide de “La noche de los tiempos” de Antonio Muñoz Molina.

Los tres títulos se han de citar en cursiva, sin entrecomillar ni marcar a la vez con cursiva y comillas.

A diferencia de la letra redonda, que tiene un trazo vertical, la cursiva se presenta inclinada hacia la derecha. La letra redonda no se marca y la cursiva funciona como contraste.

Nos ceñimos solo a cuando escribimos o publicamos en Internet, concretamente en Facebook y en Twitter. Lo que recomendamos —y por supuesto hacemos— no es otra cosa que poner lo que se quiere resaltar entre guiones bajos, sin espacio entre el guion y el principio y final del título, si es un título, o entre el inicio y fin del término si es una sola palabra.

Ejemplos:

  • _La hoguera de las vanidades_ de Tom Wolfe.
  • _La reina en el palacio de las corrientes de aire_ de Stieg Larsson.

Sin embargo, merece especial mención señalar que la cosa cambia si queremos publicar el mismo enunciado en Google+, porque aunque pongamos los guiones bajos, por ejemplo:

  • _Las hogueras de las vanidades_ de Tom Wolfe o
  • _La reina en el palacio de las corrientes de aire_ de Stieg Larsson,

Google+ los reproducirá correctamente, así:

  • Las hogueras de las vanidades, de Tom Wolfe.
  • La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson.

Usamos y adoptamos los resaltes tipográficos —sobre todo en nuestro caso— para destacar el título de un libro que encabeza un texto divulgativo del mismo que, al no poder por el momento escribirlo en cursiva como es preceptivo, en los medios aludidos de Facebook y Twitter, y que aparezca así, seguimos los consejos del Instituto Cervantes para solventar estos inconvenientes mediante la puesta en práctica de otros recursos potestativos.

Las letras cursivas, negritas, las comillas, etc., ofrecen una mejor comprensión del texto, resaltando todo aquello sobre lo que se quiere llamar la atención. Sin embargo, la escritura actual, en Internet, no cuenta por el momento con los medios necesarios para incorporar adecuadamente los distintos resaltes de la cursiva y la negrita y no poder prescindir de las soluciones de los guiones bajos y asteriscos.

La cursiva se usa como resalte tipográfico. Debe escribirse en cursiva en numerosos casos pero, por el momento, nosotros solo vamos a hacer hincapié en los títulos de los libros.

La negrita se usa asimismo como resalte tipográfico. Sirve para destacar y realzar palabras, oraciones, textos. Asimismo es habitual en ciertas publicaciones e imprescindible para visualizar y recordar mejor algunos términos, determinadas citas, etc., y facilitar una buena conexión entre autor y lector.

En el supuesto que el formato de texto no acepte el uso de la letra negrita para marcar una palabra o una oración de un texto, se puede recurrir al asterisco. Uno al inicio y otro al final de lo que se quiera destacar. Por ejemplo, si se desea enfatizar la frase Homines dum docent, discunt (Los hombres al enseñar se instruyen), en el siguiente contexto se haría así: *Homines dum docent, discunt*.

Estas son las causas y las razones justificativas para aclarar a algunos de nuestros lectores y seguidores que nos han preguntado por qué en nuestra cuenta de Twitter usamos —y no prescindimos— de las soluciones de los guiones bajos y asteriscos  cada vez que subimos y publicamos referencias a los títulos de los libros de nuestros escritores. Por ejemplo:

  • _La búsqueda_, por @BlancaMiosi
  • _Las arrugas del tiempo_, por @PEstarli
  • _En órbitas extrañas_, por @RamonSomoza

En tanto en cuanto no tengamos más remedio que acatar las normas actuales para publicar nuestros textos en Facebook y Twitter, seguiremos usando los recursos de los guiones bajos y asteriscos que venimos adoptando a la hora de publicitar, referenciar y apoyar a cada uno de nuestros autores. Celebramos, en cambio, que en Google+ podamos —sin  ninguna clase de trabas— hacer referencias y publicar los títulos de los libros de nuestros escritores, como es preceptivo, en cursiva.

Compartir

Acerca de Alejandro Cano

Me gusta el pensamiento conceptual. Filósofo y escritor. Novelista, ensayista, traductor y poeta.
Este blog es una plataforma de intercambio de conocimientos, tus comentarios son importantes para ayudarlo a crecer y mejorar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.