Los sueños, sueños son


Me acaban de llamar desde Nueva York. Son las trece horas en mi reloj. Tengo un segundo mensaje urgente. Mi amiga ya no está en casa y va camino como cada día a la Grand Central Station, al centro de Manhattan, entre la calle 42 y Park Avenue. Nunca hablamos a estas horas tan tempranas para ella —y me sorprende—, pero ha optado por dejarme un recado en forma de epístola que, con su permiso, transcribo.

Sueños

Imagen: photosteve101

Sin saber por qué e inesperadamente anoche soñé con el sueño de mis sueños. Por fin había alcanzado la gloria, ser una escritora que estaba en boca de todos. Se me habían terminado los tiempos de ir de editorial en editorial con un original bajo el brazo. Ya podría sacar de Amazon mis libros publicados —pero apenas vendidos—, unos bajo seudónimo y otro con mi nombre de pila. No volvería a recomendar más que leyerais mis libros ni a insertar machaconamente más veces más post ni