¿Cómo se promociona un libro y dónde?


¿Por qué te repatea tener que publicitar tu última novela a través de las redes sociales?

La terminaste de escribir y creías que sabías lo que habías escrito. Que habías pensado mucho la historia, que la conocías y que estabas al corriente de lo que hacías. Has publicado en AMAZON un par de novelas y en la mayor parte de tus círculos te llaman escritor.

A los seis meses de haberla publicado, de insistir en promocionarla y de haber sido respaldado publicitariamente por muchos otros amigos y escritores —qué les vas a contar—, no te soportas. Has llegado a la conclusión de no conocer la mecánica de la promoción, sobre todo en Twitter y menos aún en Facebook. Te pasa mayormente cuando lo comparas con lo que hacen otros que sí venden —dicen— y no lo hacen ni más ni mejor, quizá sí con una mayor constancia. Además de escribir, cargarse con la tarea de venderte a los lectores es una lata. A ti te pasa. Y te consta que lo que te acontece, también le sucede a más gente.

Si tuvieras que exponer alguno de los comportamientos de un escritor que quiere vender su novela a través de las redes sociales, te sería difícil porque cada uno tiene su propia experiencia. Alguien los resumió en dos hechos que no olvida.

1. Promociona un libro

Asistió a la presentación de un libro de un escritor amigo en una famosa librería de la Rambla de Cataluña, en Barcelona. Para recordar el momento, sacó unas fotografías con el móvil.

—¿Es usted escritor? —le preguntó alguien a bocajarro.

—No, no —contestó, lacónico.

Ese fue el secreto. No decir nunca en la presentación de un libro que eres un escritor si es otro quien hace la promoción y el que va a vender su libro. Tampoco explicó que estaba allí para escuchar y ver cómo se desenvolvía un escritor fuera de las redes sociales.

Ya en la calle no se le ocurrió recurrir a la confesión de que él también escribía. Nadie le preguntaría nada. Todo el mundo que va a una librería sabe lo que quiere y lo que busca. No le quedó más remedio que emplear el método que hacemos todos: estar en las redes sociales.

2. ¿Cuáles serán los beneficios reales que conseguirás promocionándote en las redes sociales?

Durante el tiempo previo a la publicación de su novela, pateó —física o mentalmente— el escenario principal en el que ocurre la historia e incluso después se atrevió a visitar otros lugares en los que se movió el protagonista, pulsando los puntos más sorprendentes. Mientras tanto no dejó de cavilar en los lectores que le leerían. Pensó que hubiera sido mucho mejor y más efectivo callejear por ejemplo Nueva York con un brazalete fluorescente que dijera “soy escritor y quiero que leáis mi novela”. A lo mejor hubiera dado en el clavo y hoy no estaría insertando una y otra vez reiterados tuits en espera de lectores. Nunca creyó que tras estos intentos nacería la frustración de no dar con la receta de saber motivar a otros para que le leyeran.

promociona un libro

Imagen: SanFranAnnie

Para un escritor —como él— que acababa de publicar una novela se le hizo cuesta arriba que lo primero que tenía que descubrir era aprender de los errores y los aciertos que se dan en cualquier venta, cómo desechar unos y potenciar otros y, luego, salir a las redes sociales a escribir de su libro. Vamos, a ofrecerlo. En seguida le vino a la memoria que era un vendedor más similar a los que iban piso por piso e intentaban colocar una enciclopedia o uno de los libros del catálogo de algún círculo de lectores.

Después depende, claro está, de cómo le vayan las ventas. Recibirá una comunicación de KDP Royalty Payment Notification —si lo tiene en Amazon— y, más tarde, le ingresarán en cuenta los royalties. Pero esto no le va a librar del trabajo, que ya le será habitual, de acudir cada día al tajo, a seguir subiendo tuits que hablen de su novela.

Este hacer lo mismo cada día, desconociendo en principio cómo le van a ir las ventas, es francamente frustrante. Incuba un carrusel de sentimientos que va de la euforia a la autocompasión. Es más, saldrán los amigos falsos que sabrán chincharle y le recuerden que ellos no auto publicitan nada y, sin embargo, venden muchísimo. No les crea. O no será para tanto. No se pueden mezclar las churras con las merinas. Lo que se trata ahora es de vender hoy día, es decir, cuando al parecer hay más escritores que lectores o —para precisar— que lectores que compren libros sobre todo en versión digital. Los jóvenes prefieren leer en papel, aunque el resto de su ocio lo consuman online y, por desgracia, el número de lectores jóvenes es aún muy reducido.

Entretanto, si no le ayudan a dar con más soluciones, no le queda más remedio que seguir tuiteando y creerse que esto también tendrá arreglo.

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Acerca de Alejandro Cano

Me gusta el pensamiento conceptual. Filósofo y escritor. Novelista, ensayista, traductor y poeta.
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